Pintora y escultora. Una beca le permitió trasladarse a Paris donde se inscribe en la Escuela Nacional Superior de Bellas Artes, en la sección de grabado. En 1949 comienza a esculpir en el atelier de Condoy y a partir de este momento se dedica exclusivamente a la escultura. Estimulada por la obra de Hans Arp, Brancusi y Giacometti, creó una colosal obra que fue reconocida universalmente por la crítica especializada y por los más variados públicos de todo el mundo. Vivió y trabajó alternativamente en Paris e Italia.